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lunes, 17 de junio de 2013

Grados de imperfección y responsabilidad

     En un análisis FMI, en el que pasaba revista a las consecuencias de las actuaciones llevadas a cabo en Grecia,  el FMI indicó que "se subestimó el impacto de la austeridad". El Fondo reconocía que sus cálculos sobre la evolución de la deuda pública griega fallaron "por un amplio margen".

     Ante esta afirmación, cabe preguntar si no es obligación del FMI estudiar cuidadosa y profundamente el impacto de sus programas, no olvidando de analizar éxitos y  fracasos anteriores. El FMI debe de recordar que funciona con dinero de los ciudadanos. Y si yerra sistemáticamente en sus análisis, debería pensar si hay algo en sus modelos que esté confundido. En cualquier caso, como ya he dicho en otra ocasión, ni tiene sentido que los contribuyentes sean los que tengan que pagar a entidades privadas.

     Por otra parte, los dirigentes de los países deben conocer las consecuencias probables de lo que el FMI recomienda.  Es fácil adivinar que los recortes en sanidad, educación y asistencia social afectan de manera determinante a la población más vulnerable,  la que es necesario proteger en medio de una crisis. Debían haber informado y escuchado a los ciudadanos.

     La Comisión Europea, en un principio, no estaba de acuerdo son estas afirmaciones del FMI. Según ella, "el informe no lleva la firma de la directora del FMI, sino tan solo de su personal, por lo que no refleja la postura oficial del organismo.

     Unos y otros, a mi juicio, deben saber que el primer deber de los políticos, y de los economistas que les proporcionan la teoría, es minimizar la posibilidad de conmociones económicas para los ciudadanos. Hay unas barreras que no se pueden saltar: no se pueden dejar de cumplir la Declaración Universal de los Derechos Humanos; no se puede arruinar la vida de muchos niños y jóvenes para sacar a los bancos del agujero en que han caído en busca de más dinero; y, no se puede mantener desregulado al sector financiero, la ética no puede ser ajena a la economía.

     En relación con todo lo anterior, es interesante conocer lo que dijo, en una entrevista radiofónica,  el comisario de la Competencia en la UE, Joaquín Almunia, para justificar la labor realizada: Joaquín Almunia defendió la actuación comunitaria diciendo: "nadie es perfecto". Hay que decir al señor Almunia que no se trata de perfección -ningún ser humano  es perfecto-, sino de responsabilidad. Comparto la opinión de quien ha dicho: "La cuestión es qué tipo de responsabilidades adquieren los políticos, los tecnócratas y los científicos sociales que les acompañan, en sus decisiones, cuando sus equivocaciones generan tanto sufrimiento a la gente".  Un reconocido economista dijo, recientemente, en un programa televisivo que alguien, algún organismo, debería denunciar en el tribunal internacional a la troika, por delitos de lesa humanidad.

     También por responsabilidad, no podemos quedarnos al margen.    
    

3 comentarios:

J. Felipe dijo...

Lo que planteas Juliana es muy lógico, la cuestión es como llevarlo a cabo puesto que hablamos de instituciones que no han sido elegidas por el pueblo sino, en todo caso por otras instituciones. O como en el caso del FMI o el Banco Mundial sus dirigentes son el resultados de acuerdos y equilibros de poder e intereses de parte de las primeras potencias.

El FMI no es que se haya confundido ahora, sino que es uno más de los mayúsculos errores que ha cometido desde el mismo día que se creo, allá en 1945. Quizá, hasta ahora, su patinazo más grave había sido sus recomendaciones y las decisiones que tomó en su día con respecto a América Latina y que llevo a esta a la ruina en la década de los 80 y los 90 y solo cuando algunos gobiernos empezaron a rebelarse contra ello, fue cuando los países sudamericanos comenzaron a recuperar el aliento.

¿Que hacer ante estos desatinos o los de la Comisión Europea, el ECOFIN, el BCE, etcétera, etcétera?

En cualquier caso lo que cabría preguntarse es. ¿pero relamente pueden actuar con semejante negligencia organismos a los que se les presupone que cuentan con los mejores especialsitas de cada clase?

Veremos.
Un saludo.

mar dijo...

todos actúan , son simples marionetas, reciben ordenes superiores, Europa está dominada y Estados Unidos, ordena y manda, las grandes multinacionales, cuecen todo en sus lujosos despachos, a su antojo y nosotros (el mundo) somos "sus consumidores"...mirar más allá del horizonte...

Juliana Luisa dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios.
Muchas veces me he preguntado lo que dice Felipe. Me es dificil dar una respuesta, pero lo que es cierto es que no podemos seguir así. A mi juicio, la única solución se encuentra en los ciudadanos; los gobiernos no pueden hacer nada, unos porque comparten la tesis de las actuales instituciones internacionales y otro porque no puden o no cuentan con el apoyo suficiente de la ciudadanía. Creo que es cuestión de astucia, inteligencia y sensibilidad o humanidad. Muy acertada me parece la aceptación de la responsabilidad económica, la práctica de la desobediencia civil y cosas de ese estilo. Muy importante es la modificación (sepresión) de la democracia representativa tan como se practica ahora.
Acabo de leer que, adamás de negarse a paga el rescate a los bancos, prohibe el libre movimiento de los capitales, una de las cosas consideradas herejía por el actual sistema.
Espero tener mas ocasiones de diálogo.
Un saludo