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miércoles, 2 de diciembre de 2015

Una Bolsa Social


     En 2012 confeccioné algunas "píldoras [entradas] para pensar" sobre la importancia de las empresas-sociales y la figura del emprendedor social en la construcción de un mundo mejor- Como un ejemplo de organizaciones de apoyo a las iniciativas de estos emprendedores mencioné es caso de Ashoka.
     Por otra parte, ese mismo año, como un ejemplo más del poder creativo del ser humano, señalé la existencia de unas plataformas en Internet diseñadas para financiar determinados proyectos mediante pequeñas aportaciones, realizadas por muchas personas, préstamos entre iguales: crowdfunding  o  microfinanciación. Muchas personas han podido hacer realidad sus ideas o sueños gracias a estas plataformas.
     Recientemente, se ha dado un nuevo paso en esa dirección. La idea es unir a emprendedores sociales con inversores a los que interesa no solo la rentabilidad, sino que desean también que el dinero que invierten beneficie al conjunto de la Humanidad. Para ello se ha diseñado un sistema de funcionamiento análogo al empleado en las plataformas de crowdfunding: una vez seleccionado el proyecto de empresa social, éste se publica en la plataforma de Internet y durante tres meses, mediante aportaciones de distintos inversores, se va recaudando el dinero necesario. Si transcurrido ese tiempo no se llega a la cifra deseada, el dinero se devuelve a los inversores. Es misión de los emprendedores exponer todos los argumentos posibles para poner de manifiesto las ventajas sociales y medioambientales de a empresa que pretenden crear. la diferencia con el crowdfunding reside en que los que aportan, en este caso, el dinero se convierten en accionistas de la empresa.
     Se dice que ha nacido la Bolsa Social.  Recientemente, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha aprobado la existencia de estas plataformas en España. Las inversiones realizadas bajo esta novedosa fórmula de la economía colaborativa está dotada, por ley, de seguridad jurídica.
     En estos momentos, creo, que hay tres empresas sociales que están buscando fondos por este procedimiento: 1) Wake Up Health, relacionada con la creación de aplicaciones móviles que contribuyan a la mejora de la salud en nuestra sociedad; 2) Nostoc, especialista en bioagricultura y fertilizantes no contaminantes; y 3) Utopic Us, empresa que ofrece espacios de trabajo colaborativo donde realizar sueños y utopías, y encontrarse con gente creativa y capaz de proponer ideas nuevas.
     La crisis financiera ha propiciado que estas fórmulas de financiación colectiva estén proliferando en todas partes del mundo.

1 comentario:

Vicky Moreno dijo...

Me parece una interesantísima opción, tanto para los emprendedores que ofrecen su creatividad y trabajo, como para quienes desean invertir de manera ética, saliéndose del vicioso círculo de la economía sin alma.
Gracias Juliana Luisa por tus siempre interesantes y lúcidos artículos.